ARTES VISUALES/VISUAL ARTS

RUBÉN GIL

 

La línea como frontera es una cuestión estática, fija, que delimita. La línea como dibujo es el recorrido de un punto, una repetición del mismo. En el concepto, el punto es un individuo y la línea es una multitud de puntos, o, su traslado, la evidencia de su recorrido. En la práctica, animar las líneas, el dibujo, es buscar la frontera de la disciplina y traspasarla. Estos videos son composiciones generadas entre dibujos sobre papel y manipulación digital.

Me interesa plantear piezas que en su construcción se encuentren limítrofes entre lo físico y lo virtual, lo artesanal y lo digital, lo figurativo y lo abstracto; empalmando todo, haciendo superposiciones sin eje fijo, es decir, los centros son parciales y la radialidad de la repetición, se muestra constantemente interrumpida; aunque a primera vista parezcan composiciones un tanto estáticas y envueltas en un loop, lo que sucedió en su generación fue aleatorio, es decir, se registraron un conjunto de variaciones y se colocaron dentro de un video para ser reproducidas; así entonces, nunca, dentro de este registro, un cuadro o frame será igual a otro, solo parecerán lo mismo.

Metafóricamente, cada frame es un individuo entre los muchos otros que forman el cúmulo, conjunto que a simple vista parece generalizarlo todo.

En cuanto al sonido, la música parece también estar compuesta en varios ciclos que se repiten, pero cambian constantemente, de manera sutil muchas de las veces y los contrastes sonoros van fluctuando de manera muy armónica. Para sonorizar los videos seleccioné The Simple Masses (AmpRecords), un disco de Carlos Chinchillas, pues conceptualmente se adhiere perfectamente a las ideas planteadas en este proyecto. La masa del sonido se convierte en una acumulación y separación de frecuencias sonoras que interfieren entre si, dando una masa de sonido abstracta, a veces con acentos, a veces solo masa, murmullos electrónicos.

Cada video lleva como nombre una palabra que le identifica y lo coloca dentro de la idea de migración, concepto fundamental y punto de partida de Transmedia Borders.


LIAM O’CONNOR

Waterloo Bridge is a video piece, that is both a portrait of the bridge and a self portrait, that will unfold over many years.

Having started this project just before leaving London for Mexico, it has become, for me, an interesting visualisation of how we have both a presence and an absence, in the place we leave, and the place we arrive to.

To cross the bridge is a process of leaving and re-entering the city, as you walk along it the city releases you, the centre of the bridge belongs to nowhere and no time, it is a point of escape from the city, then as you move towards its edges, the city takes hold of you again.

The first recording I made (the central video in the composition) is of this none place, none time, at the centre of the bridge, I made two walks, the entire length of the bridge, from South to North and North to South, moving the camera from one side of the road to the other for each recording, the duration of the recording match the duration of each walk.

A year later I made two simultaneous recordings, either side of the first, moving the camera position 5 meters in each direction towards the ends of the bridge, making the same two walks. Each year I will continue this process until I reach the ends of the bridge.

‘Lines in the Sky’. Borders and territories exist in time as much as they exist physically. Somewhere between a drawing and a video, the structure of this piece divides a space in half, into two different times, the lines that run through this space are disrupted by this division, diverging and converging at the border through the image.


LUIS BLACKALLER

Once again I crossed the line. I’ve never done this before, to take the poems written by someone else and have them performed by actors whose only direction was “you’re a head floating in empty space, you’re Siri and you’re Chavela Vargas and you live inside my phone”. Inspired by the poems, I dreamt of a virtual chorus of digital angels floating around me, but I summoned a spectral connection to the society of the spectacle instead. When I pulled out my phone and showed the videos to my friend he said: “this has no narrative purpose. It is purely lyrical”. I briefly experienced satisfaction.

El asfalto de las grandes ciudades me atrae con su olor a casa. De un laberinto a otro se me ha olvidado quién soy, de donde vengo y adónde voy. Intacta, la frontera permanece, pero la noción de origen se disipa con la diáspora. El desarraigo se fortalece. En cada lugar la identidad se traslapa con otras, y todo se ve cada vez más igual, repetido y transnacional. En este ir y venir de construcciones y artificios pierdo el hilo conductor que antaño iluminó mi certidumbre. Sin certeza mi ambición se dispersa. Mi horóscopo dice: grandes cambios se avecinan, y no pienso en otra cosa que más de lo mismo.

It is perhaps because the digital devices hiding in our pockets are slowly replacing our internal monologues with the shallow cacophony of everyone else’s sensorial inputs that I felt compelled to disconnect these voices from any redeeming qualities they might have claimed in the original text. In this world, transformation is monotony, and there is no desire left beyond possession.

El texto es código, recetario y sistema formal, es la materia prima, partitura, programa y punto de partida. En su origen, la imagen es palabra realizada en la mente, y como tal pertenece a cualquier medio. El mensaje no es el medio even when the medium is the message. Para el texto, no hay más frontera que la frontera del lenguaje. Y si quieres un masaje de cabeza nada es mejor que la poesía estocástica de Johnny Payne.