POESÍA/POETRY

GASPAR OROZCO

 

Notas dispersas sobre la frontera

Creamos una pequeña frontera entre la oscuridad y la oscuridad

Rolf Aggestam

1

Hace justo 20 años, en una noche del corto verano de 1997, escribí lo siguiente:

Por las mañanas, cuando cruzo la frontera, las banderas de los dos países ondean en lo más alto del puente, marcando el límite estricto entre ambas naciones. De noche, al regresar, las banderas ya fueron arriadas y el puente no es un lugar de limites, sino que vuelve a ser un simple puente en el que agua transcurre por debajo y la noche fluye por arriba. Algunas veces, la luna es la única que hace ondear su bandera sobre el rio. Tierra de nadie, tierra de todos. 

Mi casa está lo bastante cerca de la línea fronteriza como para oír, a todas horas los vuelos rasantes de la Patrulla Fronteriza, la Border Patrol. Ya de noche, los silbidos de los trenes de carga se distinguen con claridad, aunque es difícil determinar en que país canta la máquina. Y muy entrada la noche, escucho detonaciones, ráfagas aisladas, disparos lejanos que perforan la noche mexicana.

 

Todo lo que queda es el silencio.    

 

Escribo ahora esto en otro verano, en otra noche a la orilla de otro río. En esta delgada hora de agosto, el Hudson es una noche que se desliza dentro de la noche, un rio de penumbra que cruza denso la penumbra. Al otro lado, entre los acantilados y los árboles, brilla alguna vez una luz. Me quedo observándola hasta que se apaga entre lo negro.

2

¿Dónde está la frontera entre lo que escribo yo y lo que escribe otro? ¿Dónde está el límite entre mi palabra y tu palabra? Está el idioma, por supuesto. Esta lengua que vino del otro lado del mar y que sigue resonando como una piedra en el desierto, esta lengua que sigue brillando como una torre de bronce en la distancia marca una primera frontera. Pero si vamos -como debemos ir- más allá, si nos atrevemos a dispersar Babel, ¿cuál es mi palabra y cuál es tu palabra? Podríamos seguir así hasta alcanzar el corazón de cristales del grano de arena. Las líneas se borran y el verbo queda. Los muros se erosionan, la tierra permanece.

3

Toda ola es un muro que se derrumba

4

Del otro lado, el relámpago es un pájaro que se quema en su sombra.

5

Del otro lado, las palabras son hogueras negras que se extinguen al filo del alba.

6

La poesía es el primer contrabando.


MALIKA BOOKER

 

A List of Conservative Variables

Exodus: movement of Jah People – Bob Marley

1. There are always rivers involved in any crossing
2. Rivers are more inviting to natives than travellers
3. Water is more dangerous to travellers than natives
4. Natives hate the see-saw strangers bring
5. Strange that there are always ‘Rivers of Blood’
6. Blood is easily contaminated by foreign bodies
7. Foreign bodies disturb fishes natural habitat
8. Everyone seeks a safe habitat to breathe easily
9. To seek is to disrupt nature’s balance
10. The disrupted mark front doors with blue chalk
11. Chalk is fleeting a ghostly dust it protects nothing
12. So ghosts roam our streets lost in paving cracks
13. Cracks do not exist here there is simply no space
14. Sharing our existence is a tad too neighbourly
15. And there are no friendly neighbours these days
16. We will pass anti-friendly laws to prohibit charity
17. Charity is thousands of chickens squabbling for food
18. Chickens drown undertaking long crossings
19. There are always rivers involved in any crossing


A Parable of Sorts

We danced to rancorous tunes on spiked ground and

our knees sang with each puncture, so that several

agouti colonies, melanic in our russet strengths,

learned as wild rats to scurry or guard ourselves from

skin-spite. Immune from nocturnal drowsiness

we strong-bellied creatures assembled, campaigned;

gyrated to blowed trumpets and cradled songs, but,

us black rats with our rogue swagger that spoke

of foreign ports, pranced our survival shuffle in

night’s murky dance halls. Each step our single

prayer, each jab our benediction. This tart sermon

containered our septic hurts and lean swaggers. On

the strike of dawn, we skittered from shadows, the

redeemed walking day’s straight-road into warpland.


Heathrow International immigration 2007

When she hear say dem haffi go back,

Charlene start feel like dark night.

She drop so much style pon she friend dem back a yard,

now dem ago laugh afta her.

It bruk her heart fi see the two pickney dem a hug up,

ah look like poor ting inna di corna.

yet it never sink in, till she start see people beg and sob,

Fi her stomach drop till it meet her big toe,

mek her fall braps pon concrete floor and bawl.

One smart dress ooman start hiss inna posh voice,

Get up, get up, have you no shame? 

If she never feel so bad she woulda box her down.

One pleat skirt granny, pull her up, tell her

fe stop cry, Tru, God know’s best.

How she did want to spit in God’s eye that day!

Wha God know bout shame and sacrifice?

Lord Gad,  all di money spend pon Visa gone,

dem nah even gi her back di flight money.


Exodus

She does not talk about that time.

She has buried it deep in the earth

where you bury shit. She chucked it

into a dark hole then shovelled dirt

on top. Buried it with no wake,

no funeral, no coffin, no fanfare,

buried it whilst it was raw, stink and bitter.

 

It was early September. The phone ring.

Jerk out of sleep. Fumble. The red sky

of pre-dawn through my bare window.

My cousin’s Guyanese tones, low,

whispering, voice broken. She sobs,

till I, too, begin to cry.

She stutters, stops, starts, tells me

about an advert, a plane ride.

They promised her work and a US visa.

I am a prisoner somewhere

in the South; they take my passport,

work us long hours, deduct our pay

for food and board, then give us a trickle.

I made more back home. We pick fruit all day.

She left her girlchild home in her mother’s care,

now can’t send them no money.

I can’t see me way… help me, she sobs.

I make phone calls to older aunts in New York,

not new to this, who tell me they will take care of it.

A month later they call to say, We have her.

How, I ask. But they have buried it, too.

We do not talk about them things.


Illegal Immigrant

after The Coral Reef by Mike Nelson

You are a coarse crocus bag, a downtrodden rice sack,

your silence scrapes a painful music.

 

The clocks have stopped for you and when I will them to work

the minutes crawl the way dust gathers on its victims.


PABLO DE CUBA SORIA

 

Daguerrotipo de cummings entre lilas

Las lilas, cómo conjugar un daguerrotipo del camarada cummings, garzas abrevando en los canales y el chirriar de la sierra, los metales – Como que pides una lengua prestada, sin humaredas ni aldeas de labriegos que laboran – Aunque lo más cercano a una aldea son esos canales donde garzas abrevan los desechos – Lo más que puedas con estos ciegos, la barba que me dejo y que no entiendo – Lo más cercano a lo que aspira el camarada cummings, en familia – Y quedando vas te (mudo) frente a ese bulto de lecturas con las que apenas puedes – Pero habíamos lo intentado sin leer apenas: esperando el precio en las subastas, la colisión tonal de lo pensable, que pagases las deudas a su debido tiempo – No lo hurtas (no puedes, no lo quieren) y cuando ellos llaman no respondes, pues no existen, porque jamás los has nombrado – Solo este daguerrotipo como se tiene un pensamiento (partitura del padre, casi ciego), una forma de vida entre las lilas – Y te dejas la barba, aunque no entiendas – Nunca he entendido mucho, ¿verdad? – Aquel daguerrotipo sin conjugar, garzas abrevando, cummings, el chirriar de aquellas máquinas – Aquel daguerrotipo donde me dejé (también) crecer la barba – Ya estás de vuelta: solo con lecturas que imponía el párroco, las declinaciones, un martillar de máquinas ocho horas – cummings camarada no lo sabe, yo tampoco – Como si las garzas dejaran de abrevar y volaran a otro cuadro: un tanto más frío, donde en pieles envuelto (apenas un espasmo) cultivas lilas – Las regamos, Alicia, las regamos – Pero qué hacer con estas sierras, con un chirriar de palabras a las que un sentido habría que inventar les – Camarada cummings se pregunta – Los labriegos también, laborando en los canales – Mas qué remedio, invierto las partes: un paisaje con garzas y con lilas (inflexiones de un idioma que te prestan, el chirriar de los metales) – O lo que es lo mismo, lo que te has robado:

un daguerrotipo de país sin lilas, daguerrotipo de garzas que cambian el paisaje.


Gramática de las traducciones

[Para legitimar al gago]

Ciudades que habitó el albacea Pound: cines los de barrio en que repasó filmes de Walt Disney, sus traducciones a veinte idiomas – He resultado mala copia de obras silentes que enfermaron los ojos de abuela, institutrices del Vanity Fair – Defecado he para evitar vulgaridades ajenas al gremio sobre los restos de la madre lengua – Solíamos comer el pan con timba, los sacerdotes lanzando el tintero a mujeres infieles: muchachas empapadas a primera hora – Y ya ves: con veinte centavos el libro de estampillas, la correspondencia o amistades vedadas por madre, enfermedad epistolar que no practicas – Dispuesto has las recientes correcciones de Li Po, los comprobantes de lavanderías de Li Po – No apures demasiado: aquí en St. Elizabeth no hay cines de barrio ni ediciones últimas del Vanity Fair – Ni las tibias arenas de santas marías ni coquito prieto, pañuelos de muselina hindú que perfumaba abuela por los veinte – Anotado he los epigramas, composiciones parisinas para orquesta: me he quedado lampiño, me traquean los huesos y no llegan olvidaron el arroz con leche las institutrices – Tras mamparas, malparados, las ciudades que habitó el mecenas Pound, cines los de barrio con películas mudas – Qué ingesta agarré con coquito prieto, sus traducciones a veinte idiomas –

Un daguerrotipo con escarcela (Guanabo, Venecia).


Destrocadero Lezama

En unas pocas palabras la escritura de un país:

gaguear el mulo de Lezama –

En Dos Ríos o Key West, por amor de su nombre –

Viejo Elías que a los baches de la memoria acude

sin profecías ni ascensos ministeriales –

O demasiado encorvado, los tomates –

Cultivar o hacer se el que cultiva:

más bien rayando el guayo –

Los chirridos que defines, un pedaleo, y lo intentas –

Rechonchos mandarines coloreados por Gustav

mulatos aprendices de escuelas coloniales –

Una costumbre de bonzos al mover de balancines –

Pero a veces quisiera

(lo he pretendido)

decir los movimientos que se cruzan:

la mía gaguera articulándose en los otros –

Lengua muerta de proscritos en día de gracia

Escucha la

Albaceas vista al frente en conteo de purgas:

así Pound con Walt Disney en instantánea de época –

Con quince de retraso y sin lengua posible

una lengua en producción de amores –

En el jardín de su casa, señora, mean los perros

(sin días últimos, siquiera iniciales)

sus pantagruélicas manías a pesar de Rebeláis –

Mas un tanto de las lindes desviémonos un tanto:

Hacia Homestead (dijo Amherst)

la cortesana de closet con heliotropos salía –

El infierno está vacío, dijo, los peones están doblados –

Las parteras del Greenwich eran graduadas:

Llegaron al atardecer en busca de Vida

He olvidado doblar me los puños manga adentro

Manga adentro los puños olvidé doblar me

Cuerdas silábicas que cancanean tes ceden –

¿Quién se las arregla, entonces

con esta implosión de eufonías gagas en mi cabeza? –

En Dos Ríos o Key West, por amor de su nombre.


JOHNNY PAYNE


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Traducciones: Johnny Payne